La educación tradicional, a examen

Diario Vasco

sol17º

7 de marzo de 2015

Alumnos del colegio Santa Ana de La Pobla Llarga de Valencia.
Alumnos del colegio Santa Ana de La Pobla Llarga de Valencia. / Jesús Signes

La educación tradicional, a examen

  • La innovación en las aulas se ha convertido en una forma real de motivar a los alumnos, no solo con tabletas y ordenadores, sino con métodos de enseñanza más dinámicos y adaptados a cada estudiante

Un español dedica de media 17,3 años de vida a estudiar y éste es un campo cada vez más invadido por la tecnología. En 2002 las escuelas solo contaban con un ordenador por cada trece alumnos, pero diez años más tarde esa proporción ya era de tres estudiantes para cada aparato, según datos del Ministerio de Educación. Hoy en día muchos colegios aplican la fórmula de "A más tablets por clase, niños más contentos". Pero no siempre es así. Carmen Pellicer, directora de la Fundación Trilema y experta en educación, asegura que la verdadera innovación en la escuela se traduce en un profesorado "formado, creativo y apasionado".

A los alumnos del colegio concertado Santa Ana de La Pobla Llarga (Valencia), que desde hace tres años dirige la Fundación Trilema, no les sorprende ver entrar a periodistas y fotógrafos por la puerta de clase. "Hoy hemos estado con el alcalde y ayer con los policías", explica una de las niñas de 2º de Infantil (4 años) cuando les preguntamos por qué les gusta tanto su colegio. Su profesora, Cristina Martínez, revela que en lo que va de año han realizado tres "proyectos", el último sobre Organización Social, y que para ellos éste es un método "buenísimo" para retener mejor los contenidos y aprender a hablar en público.

Pero ¿qué son los 'proyectos'? "El aprendizaje basado en proyectos es un modelo en el que los estudiantes toman decisiones, implementan y evalúan actividades con aplicación en el mundo real, más allá del aula de clase", dice la Fundación. Así, en este colegio valenciano todos los alumnos desde 1º de Infantil hasta 6º de Primaria realizan cada cinco semanas el mismo proyecto de Historia, Ciencias Sociales y Naturales, Geografía, Organización Social... adaptado a su nivel. Los estudiantes retienen mucho mejor los contenidos y "disfrutan aprendiendo" por las actividades "dinámicas y divertidas" del programa, explica Inma Miñana, tutora de 5º de Primaria.

Uno de los alumnos de su clase destaca la actividad que realizaron hace un año con un colegio de Guinea. Los niños tuvieron la posibilidad de trabajar con alumnos africanos para conocer sus costumbres, forma de vida y carencias. Además, les pudieron mandar cartas y hablar con ellos por videoconferencia para darse cuenta de lo diferente que es para ellos ir al colegio. "Sus clases son muy diferentes. ¡Son muchísimos y solo tienen un profesor!", exclama otra de las niñas del aula.

Una vez finalizado el proyecto, los alumnos exponen sus conclusiones y actividades en una jornada de puertas abiertas ante los demás estudiantes, padres y profesores. "Los niños de este colegio tienen muchísima mejor expresión oral por el diálogo que se establece con los compañeros durante toda la realización del proyecto y por el día de la exposición", destaca la directora del centro, María Ortega.

Unos inicios difíciles

Pero nada fue fácil al principio. Por un lado, varios profesores y la directora del colegio aseguran que, cuando les contaron a los padres de los futuros alumnos el sistema que iban a poner en marcha, "miraban un poco asustados". Sin embargo, hoy por hoy "están encantados -explica Ortega- porque notan su motivación extra y ven que los niños que ya están en el instituto salen muy bien preparados".

Pero incluso para los profesores fue difícil adaptarse. La directora del Santa Ana confiesa que organizarse por proyectos supone "mucho más trabajo" para un educador que si siguieran el modelo tradicional y explica que todos los profesores se comunican por Dropbox para llevar a cabo los proyectos verticales en los nueve cursos. Sin embargo, Ortega asegura que hasta los profesores más mayores "han entrado muy bien en la dinámica" al ver que los resultados son buenos y que han conseguido "niños mucho más motivados y con ganas de trabajar", algo difícil de ver hasta ahora.

Modelo Rubik

La directora de la Fundación Trilema tiene claro cuál es la manera de llevar a cabo una educación innovadora: seguir el modelo Rubik. Este sistema educativo está basado en la forma de resolver un cubo de Rubik tradicional: moviendo todos los colores simultáneamente. Esta metáfora es la que utiliza Pellicer para explicar que, a través de la mejora de seis aspectos concretos de la escuela, cualquier centro o institución educativa puede hacer que sus alumnos comiencen a aprender de una manera diferente, "con un nivel mucho mayor de motivación e ilusión y de forma que sean capaces de profundizar y exponer los conocimientos que adquieren".

Pellicer dice que "no se puede cambiar una escuela cambiando solo la metodología, solo poniendo iPads o solo tocando la estructura". Los seis factores clave del modelo Rubik son el buen empaste entre el currículo educativo y la innovación en las aulas, una nueva metodología a la hora de dar clase que cambie el rol del profesor y la agrupación de los niños en el aula, la evaluación basada en porfolios y en la coevaluación entre alumnos y no tanto en exámenes periódicos, una dirección del centro con un fuerte liderazgo y acompañamiento de los profesores en su tarea, y la personalización del aprendizaje diseñando una forma de ayudar al niño a lograr lo mejor de sí mismo.

La directora de la Fundación, que impartió clase en la Fitzharrys School de Oxford y se siente por ello influida por el modelo educativo anglosajón, asegura que "no hay alumno imposible, sino escuela que no sabe responder". Además, desde Trilema tienen el convencimiento de que cualquier escuela puede cambiar hacia un modelo innovador e inclusivo "sea cual sea su situación", ya que la innovación "no depende de los recursos económicos ni del tipo de alumnado", sino "de las ganas y de la creatividad de los profesores y de la parte directiva del centro".